viernes, 9 de septiembre de 2016

Jueves

Despertar, sentir que las ganas de vivir se renuevan, agradecer por un nuevo día. Sí, soy tan cursi y patética. Bañarme y alistarme, ver en el espejo la imagen de una persona que esta destinada al éxito. Darme cuenta de que el truco de la falsa autoestima funcionó, que el decirle al espejo: "que bien te ves", "ese atuendo esta increíble" surge efecto. Luego darme cuenta de mi autoengaño me hace reír. Mientras me maquillo veo la televisión, me distraigo bastante; la distracción es tanta que a veces hace que por poco se me haga tarde. Bajar a la cocina para comer algo antes de partir al trabajo; la verdad es que no todos los días encuentro algo "comestible" en el refrigerador, pero hoy sí lo he hecho. Luego de comer aviso a mi mamá que me voy; algo que siempre he amado de mi mamá son sus detalles; el hecho de que siempre sale a despedirme, incluso cuando parto de casa a las 6 a.m. El día de hoy no es la excepción, justo cuando enciendo el coche miro por la ventana y ahí esta, sonriente, deseandome un buen día. Una idea cruza mi mente; mi mamá es muy bonita, es una mujer guapa y muy femenina. Doy un último ádios y acelero.
Mientras manejo, muchas cosas inundan mi mente; de hecho, el manejar siempre me hace reflexionar bastante, ya que me encuentro yo sola en el camino, con el trafico de Monterrey y mi coche.
A veces, mis pensamientos son tan ruidosos que cuando llego a mi destino me abordan preguntas como: ¿ cómo llegue aquí? ¿Tomé el camino correcto? ¿Revisé que el semáforo estuviera en verde?, en fin, siempre es así, inmersa en mis pensamientos mientras voy en mi cabina (movible) de ideas.
Por fin llego a mi destino, el trabajo. Me quedo un rato más en el coche, repaso lo que haré en el día y me aliento a ¨hecharle ganas¨, pero hoy, hoy es uno de esos días; esos en los que tengo que entrar a enfrentar ¨lo inevitable¨, una parte de mi trabajo que recién me asignaron. No estoy lista, al contrario, me siento nerviosa; quiero salir corriendo y no dar la cara, pero cuando menos lo espero mi cuerpo me traiciona, porque me doy cuenta de que ya deje el coche y camino hacia ¨lo inevitable¨.
Me siento insegura, porque siento que aún estoy terminando de aprender, además ellos confían en mi y no puedo darles mi 100%, por eso mis ganas de continuar se achican.
Llego a mi destino y Voila!, comienza la función. El personaje del día de hoy es del de la profesional que ya ¨sabe¨, sin embargo, mientras explico, ejemplifico y aconsejo mi mente se nubla con las preguntas: ¿lo estoy haciendo bien?, ¿si me estan entendiendo? ¿Yo estoy entendiendo?. Esto me hace sentir aun peor, sentir que los decepciono y me decepciono, sin embargo, a veces logro tener mejor desempeño, más confianza y cuando eso pasa una sonrisa se forma en mi rostro.
Termine por hoy, es un alivio, por fin termine con la odisea y ahora es tiempo de ir a casa, tomo mis cosas y de nuevo me hallo en el coche, con música de fondo, mientras escucho a mis pernsamientos, debo decir que mas positivos que los de la mañana, por que finalmente está cerca el fin de semana. Días en los que dejo de estar bajo el reflector.
Por fin llego a casa, mis cachorros agudizan su mirada en cuanto me ven, espero los alegres saltos mientras camino a la puerta, entro y Por Fin! Mi semana ha terminado, ahora es tiempo de volver a comenzar el ciclo, tal vez con mejores ideas y/o actitudes, pero no queda más que esperar a que el futuro se convierta en mi presente.



L.Z.L.